Voy a empezar con una confesión: hace mucho tiempo que no tenía tantas ganas de jugar algo relacionado con Halo. No lo digo a la ligera, voy a delatar mi edad pero soy de esos que crecieron con la franquicia de Bungie (y más tarde de 343 Industries), de los que recuerdan con algo de nostalgia esas tardes donde un control en las manos podía significar la diferencia entre un martes cualquiera o una de esas tardes que nunca se olvidan.
Soy de los que pasó horas interminables en el multijugador de Halo 2 y Halo 3. Era muy regular, lo digo sin pudor porque en aquellos años más allá de ganar había más razones para estar ahí. En mi caso, por ejemplo, era la forma perfecta de seguir platicando con mis amigos después de la escuela.
Soy también de los que piensa que Halo Reach tiene la mejor campaña de toda la saga. La forma en que narra la caída de un equipo de Spartans es casi poética, un recordatorio de que incluso los héroes pueden perder, y que en esa pérdida también hay grandeza. Y también soy de los que sintió Halo Infinite, como un regreso desencantador, dejándome una sensación amarga. Lo mismo me paso con la serie live-action de Paramount, que pese a sus intenciones, jamás consiguió transmitirme lo que sentí jugando la saga.
Es justo en ese contexto, que digo que llevaba años sin ilusionarme con nada relacionado al universo del Jefe Maestro. Hasta ahora. Y siendo sincero, lo hace una manera que jamás habría podido predecir.
Halo y Helldivers: como dos piezas destinadas a encontrarse
Halo y Helldivers 2 unirán fuerzas en un crossover inesperado pero tremendamente lógico. El próximo 26 de agosto, Helldivers 2 recibirá contenido inspirado en Halo 3: ODST al mismo tiempo que el juego llega a Xbox Series X/S, y Gears of War hace lo propio en PlayStation 5. Sony y Microsoft han enterrado sus armas para luchar juntos “por la democracia”.
El Bono de Guerra Legendario Helldivers 2 x Halo: ODST incluirá armaduras, armas y capas que evocan al querido escuadrón de élite de Halo 3: ODST. Y lo mejor es que no es un simple añadido estético: Helldivers 2 comparte tanto en espíritu con Halo que parece una continuación natural. Los soldados que caen desde la órbita encajan perfectamente en un juego donde cada misión comienza lanzándote al caos desde el espacio.
Y sí, mi ilusión renovada con Halo llega gracias a lo que ya podemos decir es el fin de la guerra de consolas. Durante años vivimos una lucha en la que teníamos que elegir un bando: Xbox o PlayStation, verde o azul, exclusivos contra exclusivos. Fue, durante mucho tiempo, un campo de batalla tan intenso como el mismísimo Blood Gulch; pero algo ha cambiado.
Una ilusión renovada
Lo platicaba en la oficina con mi buen amigo Alejandro Acevedo, mejor conocido por ustedes como “Alexito” (hace unas reseñas muy bonitas en nuestro canal de YouTube): no solo es que el crossover luzca espectacular, es que despierta esas ganas casi infantiles de volver a jugar. Imaginar a nuestro Spartan lanzándose a la batalla con la armadura del Jefe Maestro en medio del caos cooperativo de Helldivers 2 provoca una emoción adolescente, similar a la de aquellos años en que prendía la Xbox original.
Es como reencontrarse con un viejo amigo al que creías perdido. Quizá ya no sea el mismo, quizá haya cambiado con los años, pero sigue ahí, con la misma mirada cómplice de siempre. Porque lo que está pasando con Halo y Helldivers 2 es mucho más que una colaboración comercial, es una metáfora de lo que significa jugar hoy en día: la industria ha madurado, y nosotros con ella.
Porque al final, los videojuegos siempre han sido historias compartidas, batallas vividas juntos, recuerdos que se quedan más allá de la pantalla. Hace mucho tiempo que no tenía tantas ganas de jugar algo relacionado a Halo, y lo digo con toda la sinceridad posible. No es la secuela soñada, no es un anuncio de Halo 7, pero de algún modo, este crossover con Helldivers 2 me devolvió la chispa con la saga.
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