Hablar del doblaje en México y Latinoamérica sin mencionar a Gloria Luz Rocha Sánchez sería dejar incompleta la historia. Conocida cariñosamente como "La Madrina", su nombre no siempre apareció en los créditos menos visibles, pero su influencia fue decisiva en la forma en que millones de personas se relacionaron con el anime y con el doblaje en español.
Su fallecimiento, ocurrido el 14 de enero de 2026, el mismo día en que cumplía 94 años, marca la despedida de una profesional ejemplar y el cierre simbólico de una época irrepetible en la que series y películas comenzarón a tener una identidad con voces en nuestro idioma.
Una leyenda del doblaje Latinoaméricano
Gloria Rocha fue actriz y, sobre todo, directora de doblaje, una figura que entendía el trabajo de voz como un acto de construcción emocional y cultural. Su carrera comenzó a finales de los años cincuenta en Rivatón de América, cuando el doblaje aún se encontraba en un proceso de consolidación industrial y artística.
Posteriormente formó parte de CINSA, donde trabajó hasta el cierre de la empresa en 1983. Lejos de detenerse, continuó su trayectoria en Telespeciales, S.A., y más tarde en Producciones Salgado e Intertrack. Tras el cierre de estos estudios, concentró su labor únicamente como directora en Auditel, donde permaneció hasta 2012.
Ese recorrido, marcado por cierres de empresas y transformaciones constantes del medio, refleja su longevidad profesional y también su capacidad de adaptación y su compromiso con el oficio. En un entorno cambiante, Gloria Rocha se mantuvo como un punto de referencia, alguien cuya experiencia era sinónimo de criterio y autoridad creativa.
La Madrina del doblaje en México
El apodo de "La Madrina" no surgió por casualidad. En palabras de Javier Rivero, se le conocía así porque cuando actores, sobre todo principiantes, se presentaban a trabajar con ella, aquellos en quienes detectaba un potencial especial eran prácticamente adoptados como sus aprendices.
Esta faceta formativa revela una dimensión poco visible pero fundamental de su legado: dirigía proyectos con actores consolidados sí, pero también formaba talento, acompañaba carreras y aportó su granito de arena en generaciones de actores y actrices de doblaje que marcaron a generaciones enteras de espectadores.
Su trabajo como directora alcanzó un reconocimiento masivo con la franquicia de Dragon Ball, a la que estuvo vinculada entre 1994 y 2000. Fue ella quien eligió la voz de cada uno de los personajes, una responsabilidad que hoy se entiende como clave para el impacto cultural de la serie en Latinoamérica. Las voces que quedaron grabadas en la memoria colectiva no fueron producto del azar, sino de decisiones creativas precisas, tomadas por alguien que comprendía el peso emocional de cada personaje y la importancia de la coherencia interpretativa.
Pero más allá de Dragon Ball, su dirección también dejó huella en títulos como Sailor Moon, Sakura Card Captors, Astro Boy y Slam Dunk, producciones que marcaron la vida cotidiana, sensibilidad e imaginación de millones de espectadores. Estas series no solo se tradujeron; se adaptaron con respeto, intención y una profunda comprensión del público al que iban dirigidas. Fue ahí, en esa época donde el doblaje latinoamericano alcanzó un nivel de identidad propio.
Las despedidas a La Madrina
La relevancia de Gloria Rocha se refleja también en las palabras de quienes compartieron camino con ella. El actor Lalo Garza expresó su despedida con un mensaje que resume el sentir de toda una industria:
“Hoy perdimos a una gran mujer. Alguien que cambió la vida de millones en el mundo. Hoy le rendimos homenaje a Gloria Rocha. Directora original de Dragon Ball, DBZ, Sailor Moon, Slam Dunk y muchas otras series más que marcaron la vida y la carrera de tantos. Hasta siempre, Madrina”.
No es una exageración: su trabajo impactó tanto al público como a quienes hicieron del doblaje su vocación. Rene García, encargado de darle voz a Vegeta, también envió un sentido mensaje a través de sus redes sociales:
"Con las emociones muy encontradas hoy. Te agradezco madrina por el enorme cariño que me diste siempre, por esos personajes que, quien lo iba a decir, me dieron otra vida. Ya te extrañaba desde antes. Espero que estés en un mejor lugar".
Gloria Rocha fue una leyenda, no famosa quizá ni en los grandes reflectores, pero la trascendencia de su obra es incuestionable. Su legado vivirá en cada escena doblada dirigida por ella que aún se escucha, en los actores que aprendieron bajo su guía y en los espectador cuya vida fue acompañada, sin saberlo, por sus decisiones creativas. En la historia del doblaje mexicano y latinoamericano, su nombre más que un referente, es un cimiento, y ha quedado escrito con letras doradas para la posteridad.
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