Si existe una empresa del gaming que sobreprotege al máximo a sus productos es Nintendo. La compañía japonesa no se toca el corazón cuando se trata de llevar un caso a los tribunales, y en la comunidad gamer se ha tomado como meme que si haces algo relacionado con Nintendo (aunque sea como un homenaje) es probable que te demanden.
Los creadores de Super Mario Bros. tienen a su disposición un enorme equipo de abogados profesionales listos para cualquier juicio. Aun así, existió una demanda que Nintendo no pudo ganar y en la que perdió millones de dólares, siendo de unos los pocos casos jurídicos en los que cedió ante sus propios jugadores.
La demanda que le costó millones de dólares a Nintendo
El control de la Nintendo 64 no sólo era raro en diseño, sino también incómodo de usar en ciertos aspectos. En ese contexto, cientos de niños en Estados Unidos informaron a sus papás que se habían lastimado jugando con el mando de la N64, específicamente con el título de Mario Party.
Algunos minijuegos del Mario Party pedían realizar movimientos circulares con la palanca, los cuales repetían una y otra vez, provocando ampollas y quemaduras en las manos. Esto escaló entre los padres, quienes se organizaron para solicitarle una explicación a la empresa de Kioto, y de paso, también una recompensa económica.
Fue entonces cuando la Oficina del Fiscal General de Nueva York (NYAG por su siglas en inglés) intervino y Nintendo se vio acorralado hasta llegar a un acuerdo. En sí, no se sabe cuál fue la cifra exacta, pero la compañía pagó alrededor de 80 millones de dólares para compensar los costos relacionados con la situación.
Nintendo no volvió a tomar más riesgos
Aunque ya no hicieron cambios de hardware con el control de la N64, Nintendo aprendió la lección y aplicó mecánicas menos violentas para las siguientes entregas de Mario Party y otros títulos multijugador. Además, la empresa reforzó sus mensajes de advertencia en pantalla y fue más explícita sobre cómo usar los controles responsablemente.
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